Sin
embargo muchas veces se desprecia la P.E. asociándola exclusivamente a
hacer las cosas de manera razonable. Planificar es trabajar mucho,
asumir riesgos y estar dispuestos a invertir para crecer. Implica,
además, pensar en escenarios posibles, analizar a la competencia, a
nuestro mercado objetivo, los canales de distribución, los vínculos con
proveedores y un largo etcétera. Pensar que solo con sentido común
ya se concretó un plan estratégico viable es un error de proporciones.
Hay también una dosis de variables emocionales cuando pensamos en los
comportamientos de nuestros clientes, sus preferencia y los motivos que
impulsan sus compras que a veces poco tienen de razonables. ¿Sentido
común, entonces? Si, pero no solamente. Si vamos a hacer un plan hay que
pensarlo muy bien y reflexionar a conciencia. Con sentido común,
claro.-
El sentido comón es como el desodorante. La gente que más lo necesita nunca lo usa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario